Coloque toda su sucia muerte en un recipiente cerrado. Conjunte todo el miedo que se esconde en los ojos y afirme. Yo fui quien dijo qué primero. Yo fui quien de dos palomas hizo la tercera. Yo fui, con santa trinidad púbica, el que impúdico, logró transformar a un sodomista sin escrúpulos en un juglar sin escrúpulos. Menudo esfuerzo. Sana relación. Si cada quien modelara aunque fuera solo en su cabeza, el ideal de las cosas… ¿y si todos lo hiciéramos al mismo tiempo? ¿Cuánto tiempo quedaría para la magia triste de los comerciales y del éxito? ¿Cuánto tiempo más quedará entre las cloacas y las regaderas? ¿De qué manera una rata NO es un ornitorrinco?

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